El avalúo fiscal es uno de los elementos más importantes en las transacciones inmobiliarias porque determina la base para calcular ISR, ISAI y otros impuestos. Entender cómo funciona puede ayudarte a tomar mejores decisiones al comprar, vender o heredar inmuebles.
¿Qué es el Avalúo Fiscal?
Es la determinación del valor de un inmueble por un perito valuador certificado, con el objetivo de establecer la base gravable de los impuestos aplicables a la transacción. Difiere del avalúo comercial (que refleja el precio de mercado) y del valor catastral.
Avalúo para Compraventa
En una compraventa, el SAT puede cuestionar si el precio pactado es muy inferior al valor de mercado. Si el precio es artificialmente bajo, el SAT puede presumir que la diferencia es un ingreso oculto para el vendedor o un donativo no documentado para el comprador.
Avalúo para Herencias
Al heredar un inmueble, se recomienda hacer un avalúo inmediatamente para documentar el valor en el momento de la herencia. Este valor se convertirá en el “costo fiscal” que usará el heredero cuando venda en el futuro — y puede reducir considerablemente el ISR a pagar en esa venta.
Valor Catastral vs. Valor de Mercado
El valor catastral (el que aparece en el predial) suele ser muy inferior al valor de mercado. Para efectos del ISAI, los estados generalmente usan el valor más alto entre el precio pactado, el avalúo y el catastral.
Peritos Valuadores Autorizados
Para que un avalúo sea válido ante el SAT, debe ser elaborado por un perito valuador autorizado por el SAT, institución de crédito, corredor público o sociedad civil de peritos valuadores. Un avalúo de un valuador no autorizado puede ser rechazado por las autoridades.